El porno que mueve al mundo: internet, cloud, streaming… ¿te suena?

Todos alabamos a Facebook, Twitter, incluso al viejo y querido Google o Hotmail en el avance de la tecnología que nos une y comunica. Estos grandes portales, sitios de noticias, y en especial el crecimiento del streaming, por parte de Youtube, canales de noticias, Instagram, Spotify, hace que el ancho de banda y las velocidades hayan tenido que aumentar acompañando la demanda…

Pero, ¿es tan así? Veamos un breve análisis sobre los sitios mencionados:

Youtube llegó a decirse hace unos años que por cada hora se subían 24 horas de video, o por minuto, ya ni recuerdo. ¿Parece mucho?

En el último informe de CABASE, el interconector de redes nacionales y proveedores de internet, se decía que el 50% del tráfico de datos en internet, es decir, el consumo que se hace en Argentina, corresponde a streaming de video (en sí, Youtube, Instagram, Netflix, Spotify, etc).

Twitter, Facebook, los grandes diarios y otras redes sociales (Taringa, por nombrar quien fuera el sitio más visitado del país, incluso superando a Clarín, hace unos años); tienen bastante contenido de texto, imágenes comprimidas, etc. A diferencia de Instagram, que se basa en las imágenes y videos, el resto “consume poco ancho de banda”, en comparación.

¿Realmente el 50% del tráfico nacional, del ancho de banda global lo consume el streaming de video, las películas de Netflix y videos de Youtube?

NO, no, no… O bueno, sí, pero “no el que todos creemos”. El contenido audiovisual para adultos, más y mejor conocido como pornografía, es casi el 25% del tráfico general y global de toda la internet. Es decir, la mitad de la mitad, o la mitad del video que se ve, es PORNO. Lo llevemos a cifras contrapuestas con el informe nacional: sí, LOS ARGENTINOS VEMOS MUCHO PORNO.

El porno fue protagonista de que internet creciera rápido y fuerte:

Igual sucede con el cloud, los formatos de compresión de video e imágenes, la optimización de algunos navegadores, etc…

Si buscamos vanguardia y estiramiento de límites, el porno ha sido un rubro e industria que ha logrado innovar y exigir a la internet a nuevos límites. También lo hizo el porno en el mundo editorial, generando una nueva forma de hacer medios, con las revistas de la temática a mediados del siglo pasado.

Imaginemos algunos escenarios del porno en internet, y cómo contribuyó a que hoy tengamos más conexión, velocidad y algunos otros negocios que promocionó de forma más o menos directa…

El porno, de la computadora hogareña al datacenter cloud

Un sitio web de pornografía, independiente de si el contenido que ofrece son relatos, texto, imágenes, videos, no siempre es posible alojarlo en un hosting común. Eso lleva, en los sitios pequeños incluso, a recurrir a los servidores privados virtuales (VPS), servidores dedicados o incluso alojarlo comprando una conexión a internet y equipos en una oficina o la casa (así empezó todo).

La alta demanda, sólo es posible ir gestionando con una escalabilidad de recursos, en especial el hardware: más servidores, mejor conexión. Claro, si empezamos a tener más visitas, es la única forma, aunque no aseguremos redundancia, y ya no importan los aire acondicionados que mantengan el medioambiente quirúrgico y estéril de un datacenter, tampoco el sistema de seguridad, control de tarjetas de acceso, etc… Importa satisfacer los miles de usuarios buscando contenido.

Para lograr esto, primero hubo que optimizar imágenes y videos. Hay algunos foros y registros antiguos que aseguran, algunos programadores que empezaron a ganar con el porno, desarrollaron ellos mismos o encargaron formas de comprimir imágenes, videos, y así nacieron algunas baterías de codecs.

Cuando las conexiones a internet quedaron chicas, imagino que se buscó “copiar y pegar” copias de los sitios, que en ese entonces muchos eran rudimentarios HTML armados con frontpage y paint, se armaba una computadora “gemela” y mandarla a la casa del vecino o un amigo. Luego, cuando se pudo aumentar la velocidad, quedó limitada esa computadora… ¿y cómo se soluciona? Bueno, si ya teníamos dos equipos, pongamos uno más.

El “grid” o “granja”, también fue usado por empresas de hosting, empresas, redes y demás, a fin de ir separando servicios en equipos distintos, dejando el procesamiento de la página web en uno, el e-mail en otro, las bases de datos en otro y así. Las conexiones internas entre equipos son rápidas, no pagan por consumo, y luego todo armado se cargaba mediante la red pública para mandarle al usuario. Pero, coincidente e inspirado con los foros leídos, creo yo que partió de lo rudimentario, lógico, creativo y atado con alambre del párrafo anterior: ¿cómo ampliamos esto?

Con la “banda ancha” explotó el p2p y el porno, Google todavía no “despegaba” y YouTube no existía

Cuando hablamos de escalabilidad, quizás podemos pasar meses contando alternativas creativas, adaptaciones, nuevos protocolos, ideas… En sí, internet es una red primitiva en sus cimientos, pero en permanente resilencia, sobre esos protocolos se basan cientos de adaptaciones, mejoras y estructuras de software y hardware que hacen que, además de los equipos, se exprima al máximo el rendimiento virtual de conexiones, la fibra óptica de hace 10 años hoy tenga el doble de capacidad con nuevas “luces” que transmiten diferentes ondas (más pequeñas, comprimidas).

Y después vino el cloud. Todavía no entendemos o podemos explicar de forma fácil, para la gente común, qué es “la nube”. Parece que todo lo que hay en internet, está en la nube, en ese cosmo virtual. Todavía hay personas que piensan que la internet no usa cables físicos, sino comunicaciones satelitales. Y, la nube, es algo tan dinámico, flexible, gigante, que no se si hay otro esquema simple de entenderlo: en la nube metés todo, y por magia funciona.

Veníamos diciendo que todo empezó en una computadora, con una conexión que hoy nos parece de chiste, y en el bajo escalera de una casa. Hoy, esos mismos sitios, han evolucionado tanto, no sólo en el porno. Pero, la demanda y exigencia de ese rubro, de las redes sociales y la busqueda, llevó a la necesidad de procesar, almacenar y responder en cuestión de segundos, incluso milisegundos, ante una gran demanda, que varía, que tiene picos bruscos: el cloud.

El cloud es, básicamente, eso. Una pileta, donde vos podés alquilar una computadora, que está dividida virtualmente, como una canasta dentro de toda esa piscina: está separada y a la vez interconectada. Necesitás más, comprás la canasta del lado, la misma agua (interconexiones), y el andarivel completo (un rack), y el otro… Con dos click podés comprar más recursos, armar una red, como las de antes, pero sin modificar los cables, sólo la configuración. Sí, el porno también tuvo protagonismo y necesidad, y estiró los límites, y promovió el cloud, en parte.

Así, hoy en día, el porno comercial está centrado en una fuerte infraestructura que pertenece a pocas empresas. Que mueven miles de millones “de todo”, sean dólares, datos, perfiles, publicidades, videos, textos. Prácticamente, la mitad de internet, es “comercial”, la que conocemos. Es “la otra gran nube”, donde podríamos dividir “la internet comercial, esa que usamos todos”, la militar y gubernamental, la deep web y el porno.

Otros estudios dicen que, la ahora conocida y popular “deep web”, sería más grande de lo que se pensó años atrás, y cada vez se amplía más, seduciendo con el anonimato y la promoción de actividades “no tan legales”; pero el porno, claro, medido y concreto, es el 25% del tráfico global de datos. Incluso, todo el porno de una sola web, de las más populares, aseguran algunos expertos que supera el tráfico de YouTube. Y en Argentina, sí, también consumimos mucho porno.

 

Inspirado y con información de: Datacenter Dynamics

Dejame tu comentario