Habrás leído mil veces frases como “en la crisis está la oportunidad ó tal vez “el que apuesta al dolar pierde“. Si repasamos las hojas del libro Padre Rico Padre Pobre, quizás te quedó un nudo de confusión entre las ideas geniales que plantea su autor y el particular contexto que nos presenta la Argentina.

Pero, en mi experiencia, en el diálogo con emprendedores, empresarios e inversionistas, todos coinciden en que “todo momento es bueno para hacer negocios, si vos sos lo suficientemente bueno para aceptar sus condiciones y riesgos”.

Bajo la óptica de que toda situación es buena, que todo contexto bien comprendido y que toda crisis es oportunidad; con esa idea, la visión amplía el panorama mucho más. Atentos a los pequeños cambios, las tendencias, la estadística, con una valoración más precisa de las especulaciones, expectativas y realidades concretas, es posible aprovechar las oportunidades que allí están.

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Siempre habrá oportunidades, como peces nadando en un estanque, rodeados de tiburones, de pirañas, de costas más consolidadas con arena y escombro, con suelo pantanoso; la verdad que debemos responder, más no sólo es una pregunta simple, es si estamos preparados para ESA oportunidad.

¿Qué oportunidades me estoy perdiendo de aprovechar?

Cuando me solicitan una opinión o asesoramiento, devuelvo con estos planteos y preguntas:

  • ¿te planteaste cuáles son las oportunidades, tanto las que ves como las que todavía tenés que descubrir, y que no estás aprovechando?
  • ¿qué están haciendo tus competidores, que vos no te animás a arriesgarte y hacer lo mismo?
  • ¿qué viste en otros países y empresas, que podrías integrar a la tuya, y hace cuánto tiempo que estás pensándolo sin una valoración concreta?
  • ¿cuándo hiciste el último FODA?

Como mencionaba, con el ejemplo de los peces en un estanque, hay muchas oportunidades. Si uno tiene el conocimiento y habilidad (es decir, la caña, buen anzuelo, tanza flexible y a la vez fuerte), si se tiene el caracter (bancarse los mosquitos, el embarrarse aún con buen equipo de botas), el equipo (tanto humano como herramientas, un bote, un asistente, un experto en ese estanque particular), las probabilidades de aprovechar oportunidades aumenta. Ellas siempre están ahí. Quizás no las vemos, pero estar, están.

A las oportunidades hay que saberlas gestionar, más que manejar: