Analizando la situación de las últimas semanas, donde hay regiones que ya llevan casi una quincena de clima húmedo y precipitaciones persistentes, es inevitable pensar en los peligros y afecciones que pueden tener los cultivos…

Ya a esta altura me arriesgaría a opinar que tendremos pérdidas notables, en el volumen total de la cosecha, por consecuencia de la humedad, pero no sólo en los cultivos, también los almacenamientos de grano no están pudiendo trabajar adecuadamente en la conservación (por mencionar sólo un punto, se hace ilógica la aireación con la humedad ambiental que hay) y deberán de ser inteligentes, ya que muchos no podrán ingresas desde campo ni enviar a puerto por mal estado de los caminos. La logística que en el sudeste de Córdoba ya venía complicada y se agrava minuto a minuto, con caminos rurales y suelos totalmente saturados.

El niño caprichoso: semanas de lluvia permanente en gran parte del Centro de Argentina

El fenómeno meteorológico de “el niño”, característico por la abundancia de precipitaciones, está rigiendo el clima de este sector del continente desde mediados del 2015, y se estima que tendrá mayor acentuación en el otoño-invierno del presente año, para irse despidiendo en el segundo semestre.

Luego de la abundancia de lluvias torrenciales durante los meses de diciembre y enero, algunas copiosas y localmente fuertes durante febrero, marzo parecía haber mejorado y que permitiría una cosecha tranquila… Pero no, la primer quincena de abril parece que se recordará por años como la que trajo clima londinense, casi permanente llovizna, totalmente nublado el cielo y clima fresco tendiente a frío en otros sectores.

Imagen: La Voz del Interior – Tamberos, los más afectados, han tirado la producción al no poder transportarla o perdido las condiciones higiénicas de conservación en frío.

En algunos sectores del centro del país, y en especial el sudeste de la provincia de Córdoba, tienen problemas de suelo desde la temporada anterior. La saturación de los perfiles llega a tal límite de que se encuentra agua a 30cm de la superficie y, en otros casos, algunos especialistas se animan a decir que estamos viendo un fenómeno de “vertiente gigante”, con el brote de ríos que están afectando poblaciones y grandes superficies como es el caso de Pozo del Molle.

Las calles de esta localidad tienen caudal, literalmente un río, además que la resistencia de los suelos está cediendo y ya se cuentan las construcciones que deberán ser demolidas por, en algunos casos, estar ya por debajo del nivel de suelo por unos centímetros.

En referencia al tema habló en varios medios el biólogo Federico Copta, divulgador y presidente del Foro Ambiental Córdoba, que agregó un importante dato: primero hay que considerar la cuestión climática, la abundancia de precipitaciones; en segundo orden el tema geológico, las napas, el suelo; después podemos ubicar a la producción, vegetación, los cultivos; por último los canales clandestinos, que falta control y planificación. También aseguró que: de venir un fenómeno de la niña con sequías prolongadas, la situación en el área poblada empeorará; hay que recordar que el agua en suelo ocupa un volumen, al bajar los niveles freáticos y secarse el suelo, se disminuye la resistencia al peso y se afecta la porosidad.

Imágen: NEX Ciencias (Facultad de Cs Exactas UBA) – Acuíferos de la región, algunos investigadores no descartan que sea la razón del fenómeno. En enero “brotó” un río más al sur de la provincia, pero sin afectar poblados.

La situación ya es más grave que los dos últimos veranos, donde no sólo las sierras chicas se vieron afectadas, sino muchos pueblos del sur cordobés vieron inundadas sus calles por la crecida de ríos. ¿Por qué se inunda Pozo del Molle? el interrogante surje de que no hay ríos en el pueblo; sino que, según testimonios, “el agua viene de algún lado, no sabemos dónde, pero corre con un caudal impresionante”. Así lo aseguraron productores y autoridades municipales.

Cosechas de apurados, cosechas demoradas y humedad en exceso en un periodo crítico

Esta campaña hubo zonas secas en el Norte y NEA, además de muy húmedas en la zona núcleo, especialmente el sudeste de Córdoba en límite con Santa Fé. Sobre esta última región, además de los lotes que vienen con perfiles elevados desde hace dos campañas, algunos completamente anegados e inaccesibles, se suma que este verano no mermaron las precipitaciones y el mes de marzo-abril reforzó con agua en exceso.

Hay quienes apuraron la cosecha en algunas parcelas atentos al pronóstico de luvias, aún cuando se anunciaban no se estimó que con la persistencia y abundancia que luego se presentarían. De hecho, ya hay zonas que llevan 10 días de cielo totalmente nublado, llovizna permanente con chaparrones de variada intensidad, clima fresco y de a ratos frío. El cóctel perfecto para los procesos de deterioro.

Foto: La Voz del Interior – Los últimos veranos la provincia sufrió varios fenómenos meteorológicos. En las Sierras desbordaron arroyos que, durante el resto del año, están casi secos.

Ya en maíz se han observado enfermedades en raíz, ahogamiento y otras afecciones en hoja producto de la humedad ambiente; al mismo tiempo se reduce la actividad biológica en el último periodo de producción por la falta de luz solar. En soja se presentan granos brotados, en algunos casos ya de forma irrecuperable, lo que contabilizará pérdidas importantes en la liquidación económica; también habrá afección en la maduración de grano y porcentual de verdes y podridos.

Estimo que las entidades encargadas de realizar los relevamientos y estimaciones regulen sus cálculos, cuando en próximos informes consideren las condiciones adversas y puedan arriesgar cifras de pérdidas. Si bien la cosecha estrictamente no corre grave peligro, sí lo hará si las condiciones climáticas no mejoran en lo inmediato y, en las próximas semanas, hay un comportamiento atmosférico que no lleve al exceso de calor, lo cual promovería el crecimiento de hongos, los brotados se contarían exponencialmente y la humedad aumentaría aún más en vistas a la evapotranspiración de los suelos.

La logística se demorará y será de riesgo en algunos caminos

Ya antes del temporal mencionado, existían algunos transportes que cargaban un 20% a 30% menos de mercadería, con motivo de la reducción de resistencia de los suelos, cada vez en peor estado, por la falta de obras de desague, mantenimiento y asfalto. El riesgo de empantanarse con los vehículos de gran porte estaba latente, pero aún así se conseguía movilizar principalmente cosecha de la temporada anterior; con las últimas lluvias se encuentra casi paralizada toda actividad.

Foto: La Voz del Interior – Algunos acopios sufrieron pérdidas irrecuperables, incluso luego que bajara el agua pasaron meses hasta poder transportar lo poco que quedó comercializable.

Se suma la complicación de algunas plantas, acopios y cooperativas, donde los silos de piso cónico construidos en otro tiempo donde las características subterráneas lo permitían, se han visto en la necesidad de clausurarlo con hormigón para evitar la pérdida de toda la instalación. En otros casos, la estructura ha cedido en centímetros o hasta alcanzando la destrucción total de un silo por las inundaciones, como puede verse en este video grabado durante días pasados.

Extraoficialmente algunos ingenieros y encargados de consorcios camineros se arriesgan a decir que caminos serán seguros en dos meses, si el clima mejora, y eso sin contar que ni con el mayor esfuerzo se logren realizar los mantenimientos que llevará meses e incluso recién se podrán concretar más cerca del final de este año, donde se podría ser optimistas de tener en mejores condiciones la red de caminos rurales.

¿Peligra la cosecha con este clima? Exceso de lluvias e inundaciones en Córdoba
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