Hoy en la legislatura unicameral de Córdoba no se pudieron poner de acuerdo. Según diario La Mañana de Córdoba: “La ley que habilita la circulación de camiones de alto rendimiento en las rutas de Córdoba iba a ser aprobada hoy en la Legislatura. Se prorrogó tras una reunión entre los directivos de Fecotac y el oficialismo” (sic).

Como indica el título, la discución es entre permitir la circulación de los camiones denominados bitrenes o transportes de alto rendimiento, o seguir como estamos hasta ahora, con los camiones comunes o tradicionales. Y eso está buenísimo, discutir, debatir, investigar, analizar y regular. Si las reglas (leyes) no están escritas y se aplican como es debido, controlando, no sirve como letra muerta.

La discusión no es menor. Se trata de cambiar parte de un sistema importante, que mueve millones de pesos en transporte, en mercadería y en negocios. Sobre todo, por lo que representa para la argentina: es por donde se moviliza casi la totalidad de productos, es uno de los gremios más fuertes y no hay alternativas.

Es por eso que requiere de un debate nutrido de opiniones que provengan de todos los sectores: de la política, los técnicos (y no solo especialistas en vialidad, seguridad y logística), también áreas productivas y cámaras empresarias, comunidades, choferes de los vehículos y sobre todo: un fuerte análisis serio e imparcial, lógico y crítico sobre la infraestructura actual de transporte.

Yo y los bitrenes

Durante la cátedra de logística, que cursé en la carrera de técnico en calidad y comercialización de granos, el profesor habló de los bitrenes. Ahí los escuché por primera vez, y junto con los contenedores, fueron motivo de pensar, investigar y averiguar durante todo un año sobre los mismos. Así es que desarrollé mi tesina (o trabajo final integrador) sobre el primer tema: los camiones.

Para explicar rápidamente a diferencia entre un camión común y un bitren: tiene más ruedas, es más largo y puede transportar más peso. En teoría el uso de combustible es más eficiente (ya que el tractor es muy similar al camión tradicional) y el exceso de peso lo distribuye muchísimo mejor al tener más ejes.

En Argentina ya están habilitados para circular en San Luis, mientras la provincia de Neuquén, Entre Rios, Santa Fé están haciendo sus estudios técnicos y preparando la legislación. En Uruguay y Brasil ya se está avanzando en el tema. En otros países como Australia llevan unos 10 años siendo usados con éxito.

bitren esquema

¿Por qué le conviene a la Argentina habilitar su uso? Básicamente por que tenemos un país de gran extensión, y necesitamos trasladar grandes cantidades (en kilos o en volumen), por lo que el bitren nos ofrece ventajas en ambos aspectos. Esto ahorra costos de flete, personal, seguro, combustible, impuestos, etc.

Pero tampoco es “la solución a todo”, claramente se requiere de cierta necesidad y las mudanzas, fletes cortos, traslados de poco volumen y etc seguirán siendo hechos por camiones comunes (es decir, viene a sumar alternativas, no a remplazar)

¿Cómo es el tema en Argentina con el transporte y el bitren?

En un país donde todo va por las rutas, y cuando digo todo es la mayoría por lejos (no tengo acá a mano el número, pero ponele que hablamos del 90%), se requiere de especial cuidado en querer introducir cambios al sistema tal y como está armado. Así como está funciona, mal pero funciona.

Hay una estructura armada: negocios, negociados, acostumbramiento a manejarse de una manera, improvisación, gobiernos que recién después de 3 periodos se acuerdan de construir autovías, rutas en pésimo estado por falta de controles de peso, automovilistas que andan queriendo saber en dónde está el próximo control de caminera para evitar ser atrapados por el radar de velocidad, y un largo etcétera de desorganizaciones producto de un sistema logístico obsoleto. Sumemos los colectivos de doble piso. ¿Qué lío no?

Bueno, el bitren algunos lo venden como la solución a todo eso y que así no hará falta nada más, ni trenes, ni barcos, ni nada. Pero no es así: el bitren viene a ofrecer una alternativa de transporte para ciertos rubros y cargas, no a remplazar. Un claro ejemplo es el transporte de telgopor, pluma, algodón, etc; tiene un gran volumen y un bajo peso. También tenemos lo opuesto: el cemento tiene bajo volumen y alto peso, igual que el acero y estructuras metálicas o de hormigón, etc. Claramente se verían beneficiados en comparación al camión tradicional.

También tenemos los productos agropecuarios (granos), los áridos y otras cargas a granel. Estas si se consolidan en un gran bulto, se ven beneficiadas ya que se reduce la cantidad de unidades y transportes necesarios para trasladar toda la mercadería de origen a destino. Al transportar el bitren más kilos, en vez de necesitar 100 camiones comunes, con un “transporte de alto rendimiento” podríamos hacerlo con 80: ahorramos 20 viajes de combustible, 20 seguros, 20 jornadas laborales de chofer, 20 gasto de neumáticos y mantenimientos, 20 viáticos y paradas, 20 impuestos de patentamiento y peajes, 20…

Ok, entonces. ¿Bitrenes aprobados o cajoneados?

El problema que ante tantos años de un negocio, industria o modalidad de transporte, de funcionar bien, tranquilo, con una regulación y legislación que carece del control sistemático y constante, hoy que queremos intervenir ahí para mitigar, paliar, dar una alternativa, los transportistas ven con dudas el proyecto. Sin contar que, quizás, querían aprobarlo un poquito rápido (y sin darle el debate completo e integral que tan útil sería).

Por eso, creo que el tema de los bitrenes necesita discusión, aún cuando yo estoy convencido de su utilidad y que podrían funcionar sin problemas (sí, aún con la estructura vial actual, así obsoleta y llena de errores); pero no es responsable hacerlo de apuradas, sin el concenso y aceptación de los sectores incolucrados directa e indirectamente. No es lo correcto. No, no.

Es bueno que se piense en alternativas. ¿Se acuerdan cuando Cristina Fernandez (la presidenta) quería hacer el tren bala de Córdoba-Rosario-BuenosAires? bueno, por la misma plata se podia restaurar a nuevas la mitad de vías de todo el país y comprar vagones de pasajeros y carga. si señores, pueden googlearlo o leerlo aquí.

Más allá de la opiniónsobre el tema, se cajoneó. Se olvidó. Recién nos acordamos (los políticos y la sociedad argentina en general) de de los trenes con los 52 muertos en Once, producto de décadas de no invertir en el tema. Hace tiempo se habla de vías desde el NEA y NOA hacia los puertos del Paraná, se hicieron algunos proyectos realmente cortos de trenes urbanos y regionales, pero nada… no se supo más (o quizás leo pocos diarios).

El tren es el verdadero transporte masivo por excelencia, tanto en tonelaje como en volumen. Ahí creo que está la clave de invertir los millones que hagan falta, en un proyecto serio y a largo plazo, que trascienda mandatos y opiniones, que realmente sea el principal medio industrial y después vengan los camiones, camionetas, bitrenes, furgonetas, pickups, autos, colectivos, aviones, etc. El tren es el medio más barato, eficiente y ecológico de transporte que hay para un país, especialmente con las extensiones de tierra y actividades comerciales que tenemos en Argentina.

Pero, mientras tanto, el bitren es una excelente opción para ir dando pequeñas soluciones, alternativas a ciertos sectores, dando alivio al sistema de transporte terrestre carretero, ir actualizando técnica y tecnológicamente las flotas, invirtiendo en el rubro, profesionalizando los recursos humanos, generando nuevas empresas especializadas en el tema, etc. En serio, es una buena opción, pero hay que organizarse.

Recuperando el título: bitrenes sí, bitrenes no. Creo que ir a un cuarto intermedio puede ser positivo al proyecto, a la política, al sector, a todos. Si lo queremos ver como algo positivo y hay voluntad de hacer un buen proyecto, será positivo. Lo sigamos pensando. Pero si le decimos sí, tengamos en cuenta que es un paleativo, algo provisorio, para un sector, podemos adaptarlo y estirarlo a otros rubros, pero no será la solución.

Habrá que pensar en que si se masifican o crece la flota de bitrenes, las autovías hoy anunciadas como solución, serán angostas en 2 años. Que las obras de infraestructura vial se deben acompañar con puertos secos, transferencia de carga, transporte multimodal, trenes, profesionalización de los recursos humanos, más exigencias legales e impositivas a todos los actores de la cadena, exigir el agregado de valor en origen y tránsito, control, control y más control serio y responsable.

Sobre los bitrenes largo y tendido

Te invito a descargar El uso del camión bitren en Argentina (descargar) una copia de mi proyecto de investigación sobre el tema, está en PDF y explica más en detalle dónde estamos, qué se ha hecho, aplicaciones y demás cuestiones sobre el tema. Por algo con mi compañero nos sacamos 10 (diez) en la exposición escrita y oral, de lo que es el trabajo final integrador de la carrera.

¿Qué opinás vos del tema? Me gustaría debatir, podés dejar abajo tu comentario completando el formulario o escribirme por twitter y lo seguimos ahí.

Bitrenes sí, bitrenes no… esa es la cuestión
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2 thoughts on “Bitrenes sí, bitrenes no… esa es la cuestión

  • 11 Septiembre, 2014 a las 10:05
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    Ale conta conmigo en lo que necesites y si querés un grupo de trabajo ya sabes con quien hablar nos vemos un abrazo

    Responder
  • 11 Septiembre, 2014 a las 10:06
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    La gente que no sabe o no conoce el tema piensa que es una boludes pero no es así es un buen proyecto y rentable para las empresas hay que difundirlo

    Responder

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